Vermut italiano

Martini (Italia)

Cuando Alessandro Martini y Luigi Rossi crearon en 1863 su vermut lo hicieron “con el ánimo de elaborar el más exquisito de los vinos enriquecidos”. Claro que la invención de esta bebida con toques amargos y especiados se remonta a muchos años antes.

Se le atribuye la genialidad a Hipócrates: el conocido vino hipocrático de la edad media, pensado como un estimulador del apetito cuyo nombre en Europa tomamos de la palabra alemana vermut (ajenjo). Italianos y franceses fueron durante años las nanas que mimaron el brebaje y se cuenta que llegó a España de la mano de Flaminio Mezzalama, que era propietario de insigne Café Torino barcelonés y gerente, precisamente, de Martini & Rossi.

Puede aceptarse que aquí fue donde se institucionalizó eso de “ir a hacer el vermut”. Una gozosa costumbre que, después de algunos años de modernidades mal entendidas, se ha recuperado ¡y como!

Por desgracia, son muchas las bodegas y vermuterías que –también con la crisis- han echado el cierre, pero otras se han mantenido estoicas esperando a que el vermouth volviese a estar de moda y muchas incluso han abierto al calor de la nueva moda.

Esta es una pequeña selección de algunas de lasvermuterías que están más de moda en Barcelona, de esas que invitan a alzar la mano blandiendo una desafiante Gilda.

Marcas de vermut españoles

Lustau (Jerez, Andalucía)

El sur también existe, que escribía Benedetti y cantaba Serrat, cuando hablamos de vermut. Más concretamente en Jerez. A partir de sus vinos nace el vermut de la bodega Lustau. Una variedad con personalidad propia que no deja indiferente y que seguro sorprende a los que buscan un vermut diferente. El carácter del jerez combinado con botánicos, toques cítricos y ahumados, es mucho más fácil probarlo que explicarlo. Parece una combinación demasiado extraña, pero funciona.

Casa Mariol (Cataluña, España)

Antes de que la gente hablara de la moda del vermut, la barcelonesa Casa Mariol apostó por darle un toque de modernidad y diseño a este bebida. El resultado fue en una botella que no sólo empezó a verse por muchas tiendas y bares, sino que se convirtió en casi un icono de esta revolución. Quienes se pasen por Barcelona no deberían dejar de visitar la bodega de Casa Mariol y llevarse de allí el recuerdo uno de sus apetecibles kits de vermut. Con el clásico sifón y todo, claro.

Txurrut (País Vasco)

El País Vasco siempre ha sido una zona muy dada al vermut italiano y, sobre todo, a los llamados preparados en los que esta bebida se combina con ginebra. Pero más allá de estas costumbres, desde hace algún tiempo Txurrut está revolucionando el panorama vermutero en Bilbao y todo Euskadi. La clave es que usa como base vinos de uva hondarribi zuri, la variedad empleada para elaborar el txakoli. El resultado es un vermut muy fresco, alejado del marcado toque de canela que se estila más allá por el Mediterráneo. Y sí, su bonita botella – perfecta para reutilizar – seguro que también ha tenido algo que ver con el éxito.

Zarro (Madrid)

Desde 1968 presume de ser el vermut de Madrid. Así que a este clásico de los grifos en las bodegas castizas de la capital es difícil hablarle de modas. Ahora la firma – que incluso tiene su propia “vermuneta”(un food truck) – ha presentado el que pasa por ser el primer vermut ecológico del mundo. Elaborado a partir de vinos y botánicos de origen ecológico certificado, esta variedad es posiblemente la mejor prueba de que – más allá del diseño – las casas buscan nuevas fórmulas para destacar en un escaparate cada vez más abarrotado.

Nordesia (Galiego)

Lejos de nuevo del Mediterráneo, en tierras gallegas, nace este vermut que reivindica su carácter Atlántico de la mejor manera posible: usando uva mencia como base para su variedad roja y, por supuesto, albariño para el vermut blanco. Los botánicos autóctonos son también parte del discurso de esta firma que en poco tiempo se ha hecho un hueco en el mercado gallego donde, en verdad, no existía una gran tradición en torno al vermut. Al menos hasta ahora.

Turmeon (Zaragoza)

Si el vermut es un acto social, nada mejor que echarle imaginación y un poco de humor al asunto. Eso es lo que han hecho en esta histórica bodega de Morata de Tajón (Zaragoza), donde han recuperado la tradición familiar del vermut a granel para modernizarla por todo lo alto. Y es que su botella, con una curiosa etiqueta en movimiento, pasa por ser ahora mismo la más original del mercado.

Y, por si fuera poco, y de ahí su nombre (Turn me on), los botánicos del vermut son afrodisíacos.

Barbarosso

Aunque la tradición indica que los piratas eran más de ron que de vermut, desde Barbarrosoquieren aportar su propia versión de la historia y se presentan, precisamente, como el vermut de los piratas.

Nacido en la localidad barcelonesa de Alella, según sus creadores la idea es respetar al máximo el sabor del vino base, por lo que se optó por una potente garnacha. Sabor fresco pero sin pecar de dulzor para no tapar la complejidad de la bebida. Perfecto para lanzarse al abordaje de cualquier taberna

Morro Fi

Los autores de un blog que hablaba de bares acabaron montando su propia vermutería. Quizás porque nos encanta la historia de estos chicos o porque el clasicismo de su botella nos tiene ganados, Morro Fimerece un lugar destacado en esta lista. Son de los pocos que reconocen sin problemas –y les honra – no elaborar ellos mismos su vermut, pero lo venden y lo sirven como nadie en sus locales de Barcelona.

Para probarlo allí – si es con unas patatas chips de las grandes con mejillones y piparras mejor – o llevárselo a casa.

Verano del 82

Aunque el vermut no sabe de edad, es verdad que los treintañeros han tenido mucho que ver en este nuevo resurgir. Y sólo hace falta acercarse por alguna vermutería o bodega clásica de cualquier ciudad para comprobarlo.

Tal vez por eso en Casa Rojo apostaron por un guiño generacional con su vermut “Verano del 82”. Colorido, alegre y veraniego, lo cierto es que llegamos un poco tarde a este vermut de Jumilla que usa como base uva monastrell. No se hace todos los años y las últimas botellas se están agotando.

La buena noticia –nos cuentan desde Casa Rojo – es que ya están trabajando en otras tres variedades de vermut que pronto llegarán al mercado, así que habrá que seguirles la pista de cerca.

Roxmut

Cuando parecía que en el mundo del vermut estaba todo inventado llega Roxmut para demostrar que estábamos equivocados. Y es que se trata ni más ni menos del primero elaborado a base de sidra. Más que de un vermut al uso esta variedad asturiana –de dónde si no – se presenta como un “compuesta de sidra” en honor a los alcoholes que se elaboran antiguamente en la zona.

Elaborado por Llagar Sidra Castañón, la acidez de la manzana casa perfectamente con el dulzor de los botánicos, dando lugar a uno de los vermuts más originales del momento.